Conocí a un chico. No hoy, no ayer, hace unos meses. No me enamoró el día que nos vimos por primera vez pero algo fue cambiando con el tiempo y no es tanto de él de lo que quiero hablar, sino de mi y el proceso de esos sentimientos.
El no destaca por su belleza, pero es lindo. El no es el comediante del año, pero es gracioso. Iba a escribir acá que el no era la persona más buena del mundo, pero me arrepentí porque no lo se. Quizás haya algo de maldad en él pero aun no lo descubrí porque todo lo que muestra cuando estamos juntos es bondad, interés, todas cualidades positivas que siempre me hicieron considerarlo un gran amigo.
No se muy bien cuando fue que cambio, que las cosas pasaron a ser distintas pero si se que fue lo que generó esa diferencia. Me habló a mi, pudiendo decirle lo mismo a mi amiga linda el me busco a mi para hablar. Mi inseguridad le contestó el mensaje, quería saber si había hablado antes con ella y después, al no obtener respuesta me había hablado a mi. Pero no, yo era el destinatario de su mensaje y me sentía dichosa por eso.
Las cosas no fueron iguales para mi a partir de ese momento, empecé a ver a mi amigo "con otros ojos" con otro interés en su persona, con ganas de hablarle más y más seguido, de saber que hace y con quién, sin ganas de sentir celos pero sintiéndolos de todas formas porque es tan buen partido que no creo que lo note.
El es especial, atento, considerado, amable, alegre, simpático y un millón de cosas más que pude pensar cuando me empezó a gustar pero a raíz de eso sólo puedo ver el hecho de que me haya empezado a gustar sólo por haberse interesado en mi, pero bueno, para eso va una entrada a parte.
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