domingo, 19 de julio de 2015

Llegas cuando estoy a punto de olvidarte...

Volvió su imagen. En mi sueño su cara me sonreía, estabamos acostados en la cama que siempre soñé y la sonrisa más perfecta del mundo era solo para mi, en ese lugar, siempre fue solo para mi. Ojalá fuera real.
Mil veces dije que lo iba a superar, que lo iba a dejar ir, pero 2000 veces más deseé no tener que hacerlo realmente. Detestaría con todo mi ser que esas sonrisas deleitaran a alguien más, que alguna otra con mas ventajas en esta vida superficial pudiera mentirle diciéndole que "lo quiere como nadie mas lo querrá" mientras yo lo miro y con el corazón vencido le deseo toda la felicidad del mundo porque no importa cuanto tengo que sufrir sólo por ver una sonrisa en esa cara.
Su voz, me manda un mensaje y lo escucho a el hablar. Extraño tanto esa voz. No condice con su cara, uno no se espera que cuando este precioso hombre hable suene de la manera en la que lo hace, pero no podría ser más perfecto si fuera de otra manera. Escucho su voz en sueños, cuando recuerdo, y cuando lo veo hablar con otros pero hace un tiempo ya no me habla a mi. 
Tantas veces lo soñé, tantas veces desperté llorando porque el no estaba conmigo. Una mañana desperté y me prometí a mi misma que no permitiría que pasara otra vez, ¿Alguien puede culparme por no querer sufrir? Tuve éxito con eso la verdad, de vez en cuando me acordaba de él pero no tardaba en reprimir el recuerdo ocupándome de otras cosas porque... mientras no lo viera, no tenía porque recordarlo. Dejé de ir a los lugares en los que lo veía y dejé de poner me gusta en sus publicaciones.
Hasta que un día, un mensaje suyo llega. Y dos días después, seguimos hablando. Luego, 3 noches más tarde, reaparece en mis sueños. Y yo lo dejo entrar porque lo extraño, pero lo dejo entrar a medias porque tengo miedo, porque soy vulnerable. Este hombre, sin siquiera saberlo, tiene una injerencia enorme en mi vida, pero como ya he dicho, no lo sabe, no le importa... aunque creo que si lo supiera tampoco le importaría.
Esta noche, me repetiré mentalmente que no es real, que nunca me habló y que nada cambió. Quizás así, pueda convencer a mi corazón de que nunca pasará, y que esta bien que no pase.

martes, 7 de julio de 2015

¿Por que NO a mi?

Muchas veces en mi vida me pregunte, ¿Por que ella y no yo? por que a ella le salía todo bien y a mi todo mal? por que será que a aquella otra le da bola el chico que yo quiero y a mi no?
y hoy, un poco más grande... me pregunto, ¿Porque a ella la violaron, y a mi no? ¿Porque a ella le tocó morir y a mi, sin embargo, me tocó vivir?
será que siempre usamos la comparación para lucir en desventaja con los demás, para que sentir lastima por nosotros mismos parezca que está bien pero, llega un momento en el que obligatoriamente te das cuenta que está mal. Siendo brutalmente honesta con todo aquel que lea esto, pero sobretodo conmigo misma, he de admitir que la comparación, la auto compasión, es un fenómeno muy difícil de evadir pero sin embargo no es imposible. Es mas certero encontrar lo que se busca si se sale a buscarlo que encontrar eso mismo tirada en el suelo llorando.
Con respecto a esto último, no quiero que se me malentienda, no creo que esté mal llorar, no creo que los momentos de debilidad sean algo a temer. El verdadero problema reside en VIVIR tirada en el piso llorando y lamentando las debilidades, Llorando al grito de "Oh, como me gustaría ser fuerte... " cuando ahí mismo tenemos la oportunidad de demostrar esa fortaleza que SI TENEMOS.
En este momento, creo que estoy siendo por demás hipócrita porque la realidad es que yo no suelo actuar de esa manera pero eso no quiere decir que no crea en lo que hoy estoy escribiendo. Pese a que me pase los dias llorando frente a una máquina porque el no me ama, nunca me va a amar y probablemente no haya nadie en este mundo capaz de amarme... Yo voy a saber que esa nunca va a ser la actitud correcta. Mi sueño romántico consiste en ver al hombre perfecto llegar a consolarme y limpiar las lágrimas de mis ojos pero, ¿a que hombre podría gustarle algo así? ¿Quien podría aspirar eso?
Estas son mis confesiones, que son de lo más patéticas, pero que necesitaba hacerlas, por lo menos, para explicarme a mi misma que necesito salir de este bucle de autocompasion que me ata y que, hasta ahora, jamás me ha dado resultado,

domingo, 5 de julio de 2015

Enfrentando los miedos y la mentira del comenzar de nuevo

Esta entrada se la dedico a todos los que, como yo, sueñan con esa posibilidad de empezar de nuevo:
Hace unas noches que no duermo bien, que mis sueños son fantasmas que me persiguen y no metas que yo persiga. Yo se cual es mi problema y hasta que no lo exteriorice no me va a dejar tranquila, y esto ,nuevamente, también va para todos aquellos que se sientan turbados por algo.
En mi caso, hay alguien más. Hay alguien ahí afuera hoy viviendo mis sueños sin haber soñado mi vida. Mi intención ser clara así que solo lo voy escribir y quizá, escribiéndolo, pueda liberarme de esta pesada carga. Ella es mi amiga, y ella ahora tiene contacto con mi ídolo, la persona que amo, amé primero y que soñé desde hace años. Él la eligió a ella, el destino también. No queda nada para mí.
Para algunos puede sonar ridículo esto, sin importar cuanto exprese que esto es real para mi. Toda mi vida, mi sueño consistió en perseguir ídolos adolescentes o amores imposibles... mi corazón es Ícaro y se quema cada vez que se acerca al sol. De tantas quemaduras ya tengo la piel debilitada y sensible, no se cuantas mas podré aguantar... quizá esta sea la última.
Entonces, cuando uno hace un recuento de todo lo que vivió y sintió, mudarse lejos suena muy tentador. En mis sueños me voy, me compro una casa en Liverpool y me alejo del sol, de estos sueños enfermos y de estos recuerdos enfermos. Mi primer reacción honesta al enterarme lo que me pasaba fue pensar "La única solución es mudarme, mudarme bien lejos a ese lugar donde nadie sabe como me llamo y nadie conoce ni le importa mi dolor. Ya podré hacer amigos nuevos, no me interesa."
Pero, si te pones a meditarlo bien, huir de los problemas, no hablarlo nunca con nadie y, más aún cargarlo en tus hombros junto con tu equipaje, tristemente no va a hacer que desaparezca solo le va a dar mas entidad.
Todos sabemos que el proceder ante los miedos es enfrentarlos, cuanto mas huimos de ellos mas grandes y peores se vuelven. No hay historia infantil que no nos diga esto, sin embargo, nos hacemos los que no lo sabemos y vamos escondiendo muertos en el armario. Nos estamos enterrando a nosotros mismos. Los estamos dejando ganar.
Mi consejo es que, cuando la vida te derrote, incluso si pasa una y otra vez y sientas que no tenes victorias, no pienses en empezar de nuevo... juntá los pedazos de tu corazón, tomá aire y volvelo a poner en su lugar. No va a ser el mismo, pero tendrá una lección aprendida y, aunque ahora no me creas, ese dolor también pasará.