lunes, 16 de abril de 2018

en cuotas + interés

No se sentía tan terrible al principio, pero es cierto. Es innegable y comprobable que no es la primera vez que alguien me atrae solo porque demuestran interés en mi.
Cuando era adolescente, andaba en mis quince años mas o menos, un día un chico se me acercó y me hizo reír. No me parecía lindo, hasta que alguien me dijo que lo hacía porque yo le gustaba. Mi mundo cambió ese día. 
Nunca pasó nada con él, lo cuál hoy me hace dudar mucho de los rumores de  aquella época pero en ese momento no lo cuestionaba. No tenía tiempo porque interesarle a alguien era una distracción de tiempo completo que no estaba dispuesta a ceder. Y me gustó, creo poder decir que me enamoré de él pese a no ser correspondida porque no fue una atracción de uno o dos días, fue una obsesión de como 4 años. 
Una vez este chico dijo que mi campera no le gustaba, así que la dejé de usar. Con mucha vergüenza por haber usado algo tan feo alguna vez. No la podía cambiar, no tenía otra campera ni mi familia tenía plata para comprarme otra. Ese fue un invierno muy frío para mi, mi autoestima desmejorado y mi ego herido.
Hoy la historia se repite. Él se interesa por mi, pregunta como estoy y cosas de mi vida y yo ya lo tomo como mi próximo gran deseo del corazón. Ni siquiera demuestra un interés romántico, sólo amistoso y ahí me tiene, a sus pies arrastrando mi ego lastimado con una soga por el pedregoso camino de la búsqueda de compañero que cada día me encuentra un paso mas lejos de donde quiero estar.


Diario de una búsqueda.

crónicas de una chica sentimental parte mil.
Conocí a un chico. No hoy, no ayer, hace unos meses. No me enamoró el día que nos vimos por primera vez pero algo fue cambiando con el tiempo y no es tanto de él de lo que quiero hablar, sino de mi y el proceso de esos sentimientos.
El no destaca por su belleza, pero es lindo. El no es el comediante del año, pero es gracioso. Iba a escribir acá que el no era la persona más buena del mundo, pero me arrepentí porque no lo se. Quizás haya algo de maldad en él pero aun no lo descubrí porque todo lo que muestra cuando estamos juntos es bondad, interés, todas cualidades positivas que siempre me hicieron considerarlo un gran amigo.
No se muy bien cuando fue que cambio, que las cosas pasaron a ser distintas pero si se que fue lo que generó esa diferencia. Me habló a mi, pudiendo decirle lo mismo a mi amiga linda el me busco a mi para hablar. Mi inseguridad le contestó el mensaje, quería saber si había hablado antes con ella y después, al no obtener respuesta me había hablado a mi. Pero no, yo era el destinatario de su mensaje y me sentía dichosa por eso.
Las cosas no fueron iguales para mi a partir de ese momento, empecé a ver a mi amigo "con otros ojos" con otro interés en su persona, con ganas de hablarle más y más seguido, de saber que hace y con quién, sin ganas de sentir celos pero sintiéndolos de todas formas porque es tan buen partido que no creo que lo note.
El es especial, atento, considerado, amable, alegre, simpático y un millón de cosas más que pude pensar cuando me empezó a gustar pero a raíz de eso sólo puedo ver el hecho de que me haya empezado a gustar sólo por haberse interesado en mi, pero bueno, para eso va una entrada a parte.