no se cuando fue la ultima vez que escribí algo descente. Que escribí porque quería y no porque lo necesitara. La escritura es uno de los mayores refugios que encontré en mi vida. vacía tu mente de cosas que parecen grandes y le da lugar a lo que realmente importa.
El problema de hoy consiste en que no es uno solo y en que no llega en el mejor momento. Con finales acercándose y un trabajo que pronto se acaba, es imposible tener tiempo para revisar que es lo que quiere o necesita mi corazón, mi cuerpo o mi vida.
Lo curioso es que aún así, estas areas sublimadas conscientemente en mi vida al resto de las cosas que parecen mas importantes en la vida adulta, toman su lugar y reclaman mi atención. No tiene sentido que las ignore o que finja ignorarlas, eso solo conseguiría darles mas entidad a su calidad de problema.
Estoy cansada de mi proceder estúpido ante los hombres en el que cualquier muestra de cariño signifique amor para mi. Después me engaño a mi misma haciéndome la sensata... "No lo creí por un segundo". ES MENTIRA. SOY MENTIRA. Y es así, siempre igual, porque la que no cambia más soy yo. El pibe puede ser distinto cada vez, pero mis maneras de afrontar la vida y las desilusiones son siempre iguales.
No era esto lo que quería escribir en cuanto me senté en frente de la compu, pero si Dios permitió que esta refleccion fluyera, no lo voy a detener, Te invito a que pienses dos minutos en tu vida, empieces a escribir algo y veas a donde te lleva, puede ser a un lugar maravilloso, o llevarte a lugares bastante escondidos como a mi.
No creo que el poder de esta entrada dure mucho. Posiblemente en unos segundos ya la olvide y vuelva sobre mis pasos. De mi solo espero tener la suficiente cabeza para ver que no le gusto, que como mucho me tiene aprecio pero que no tengo que arruinar una amistad más.
No tengo ni idea como terminar esto. Pero de todas maneras lo voy a publicar para decirme a mi misma "te lo dije" en unas semanas
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