domingo, 15 de mayo de 2016

desenmascarando actitudes propias nos empezamos a auto-conocer

Hola, ¿que tal supervivientes del internet? desde la última vez que escribí una entrada aca no me imagine haciendolo nuevamente pero aca estoy, porque ya nos conocemos y cuando descubro algo de mi misma no me lo puedo callar. Anda a saber, quizas mis impulsos les revelen las verdades de la vida a algunos cuantos que anden leyendo por ahí.

Hace cosa de un mes vi un capítulo de HIMYM que trataba de los equipajes que cada uno lleva consigo...No voy a meterme en este tema porque no es de lo que quiero hablar pero si lo voy a usar de disparador: ¿que pasa cuando el equipaje que viene con aquella persona especial es lo que mas nos atrae?
Al margen de que cada vez me da mas asco mi forma de escribir, este es un tema dificil de tratar si lo hablamos en abstracto, pero mas terrible que eso sería ponerle nombre y apellido a lo que ocurre porque no me atrevo a confesármelo ni a mi misma. Me sorprendo de a ratos pensando en alguien, quiza la persona menos indicada, y ya no me molesto en negarmelo.

Por contar partes de la historia y la revelación que descubrí, quiero decirte que esto es aun muy reciente, teneme paciencia porque yo ni siquiera me comprendo a mi misma. Llega este chico, de perfume rico, sonrisa amable, y gestos cariñosos... que un día te saluda con un abrazo mas largo, al otro con un beso real en la mejilla y al siguiente te toca la espalda. A la gente normal no le llamaría la atención pero la cosa es que yo no soy normal. Yo soy fea y mi única fantasía en el mundo es conocer a alguien que NO me vea de la manera en que yo lo hago. Y ESE FUE MI DESCUBRIMIENTO.
De repente entendí todo. Cada vez que sentía cosas por alguien, que me daba permiso a mi misma de cerrar los ojos dos minutos y pensar en un chico, era SIEMPRE porque él había dado indicios de interesarse en mi también (creo que la única excepción a esto es el rubi, pero hasta ahora el parece ser la excepción a todas mis reglas).
Finalmente entendí que no era así, que esa pobre gente solo me ponía en igualdad de condiciones con una chica linda. Yo no era mas especial, ni siquiera mas importante para ninguno de ellos que cualquier otra pero para mi, inconcientemente, sí lo era porque me permitían estar en un lugar al que yo nunca me hubiese atrevido a escalar.
La cuestión ahora es... que, ese simple saludo efusivo, ese abrazo un segundo más calentito de lo que merezco, me tienen loca. Porque desde hace dos días o quizas una semana, hay alguien nuevo en mi mente, mucho mas peligroso que el último. coincidentemente tocayos entre sí. el destino es caprichoso con eso, pero se ve que yo lo soy mas!

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