hoy te volví a ver. No pasó mucho tiempo desde la última vez, pero para mi fueron años. No se que pasó en el medio, o quizás lo se de sobra pero no llego a entenderlo. Fue la charla más larga que tuvimos pero tenía gusto a poco. Quería conocerte más, saber que te hace reír, conocer lo que te hace llorar, recorrer tus miedos y avistar tus pasiones. Creo que estaba llena de pretensiones.
Cuanto te admiré por el simple hecho de nacer así de hermoso y no me daba cuenta que eso no era lo importante. Pero no podía evitarlo, no sabía que hacer cuando tan solo el hecho de verte me hacía temblar y querer huír... huír, huír a tus brazos y quedarme ahí por siempre refugiada de las hostilidades de la realidad en la que no estamos juntos, en la que no me perteneces y yo no te pertenezco. Esa mentira absurda que es la realidad que me impide decirte todo lo que siento y que ya no puedo callar. Porque no, porque no puedo y no quiero dejar de soñarte, no quiero olvidar lo que fue amarte aún cuando ni siquiera sabías mi nombre y tu sola mirada me hacía temblar, tal como lo hace ahora debo decir.
¿que fue lo que pasó?
¿cuando fue que ese sentimiento cambió?
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