y una tentación le nuble la razón,
y descubra que no existe una persona salvadora,
la nena se hace fuerte, la nena no llora.
no hay choque mas duro en esta vida, que aquel que se produce entre la pura fantasía y la dura... la durísima realidad. Me gustaría decir que esto es ley de vida, que para todos pasa igual y que el tiempo lo sana, que nos hacemos inmunes y que nos pasa una vez en la vida y luego nunca más. Pero no. La realidad es que no es así, y lo que es aún peor, no es un mal que todos sufran sino sólo algunos, sólo aquellos que no tenemos miedo a soñar, que no tenemos otra salida a la realidad que ese otro mundo que es tan nuestro como idílico, como irreal.
No quiero victimizarme ni nada por el estilo, pero nadie que no lo haya sentido podría entender ese dolor! esa sensación, mientras todo está bien, de pertenecer a dos mundos y esa muerte que se siente, cuando las cosas van mal, de no pertenecer a ninguno. El error, por lo que yo entiendo de mi experiencia, está en que esa fantasía está, en algún punto, atada o ligada a cosas que ocurren, que existen en la realidad; en mi caso, me siento tan sola que en mi mente me ato a personas que existen en la realidad pero que jamás formarían parte de mi realidad tangible.
Me gustaría, así como pedir por pedir, no tener esa necesidad de huír de la realidad a alguna de mis realidades alternativas. No importa si la fantasía involucra a alguien que está a 100 000 km de distancia, o a aquel que vive a la vuelta de mi casa... no hay distinción porque ninguna de las dos situaciones ocurre en la realidad. Ninguna de las dos protege a nuestros sentimientos, a nuestro corazón de la decepción que produce la interacción de lo real.
Ni siquera se si me estoy expresando bien, me gustaría hacerlo pero no es lo que realmente me importa ahora, solo quiero intentar sacar de mi pecho todo esto que pesa, que pesa toneladas sobre mi y asfixia mi corazón. Me saca las ganas de intentar porque no conozco en la realidad ni la mitad de las cosas que VIVO en ese, mi mundo, el de mis fantasías.
Consejo para seguir: Llorar mientras duela. Reír cada vez que se pueda. Pensar en cada cosa valiosa que tiene la realidad. Intentar proteger al corazón de estas cosas, escribiendo las fantasías en algún lugar, cosa que podamos diferenciar ambos mundos.
"Soñar no te hará ningún bien, Harry, si olvidas vivir... " - Albus Dumbledore- Harry Potter y la piedra filosofal.
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